César Pellicer Marco propuso un fascinante viaje por los siglos en los que la Europa cristiana fue construyendo su identidad sin romper completamente con el legado espiritual heredado del mundo antiguo. Lejos de presentar una sustitución brusca entre paganismo y cristianismo, la ponencia fue mostrando cómo numerosas creencias, símbolos y tradiciones paganas continuaron viviendo bajo nuevas formas dentro de la cultura medieval. A través de ejemplos procedentes del mundo grecorromano, celta, germánico e incluso persa, se explicaba cómo la Iglesia fue adaptando elementos profundamente arraigados en las mentalidades europeas para facilitar la expansión de la nueva fe.
El recorrido se detenía en algunos de los ejemplos más sorprendentes de este proceso de transformación cultural. Se analizaron figuras como Santa Brígida de Irlanda, cuya devoción conservaba rasgos de antiguas divinidades célticas, o las conexiones simbólicas entre la celebración de la Navidad y los cultos solares del mundo romano. Del mismo modo, se estudiaban las similitudes entre determinados rituales cristianos y prácticas religiosas anteriores, así como la forma en que antiguos dioses y héroes fueron cediendo su lugar a santos, mártires y personajes del nuevo imaginario medieval sin perder por completo su carga simbólica original.
Uno de los momentos más interesantes de su exposición se centró en la Europa de los pueblos germánicos y en la profunda transformación que experimentó el cristianismo al entrar en contacto con las tradiciones guerreras del norte. La ponencia describía cómo el mensaje cristiano fue adaptándose a una sociedad que valoraba el heroísmo, la caballería y la guerra, favoreciendo el surgimiento de nuevos modelos de santidad vinculados a reyes, caballeros y cruzados. A través de figuras como Santiago Matamoros, Fernando III el Santo o San Ladislao, se explicaba cómo la espiritualidad medieval incorporó elementos que habrían resultado difíciles de imaginar en los primeros siglos del cristianismo.
César Pellicer concluyó adentrándose en el universo legendario del rey Arturo, la caballería medieval y el Santo Grial, presentados como algunos de los mejores ejemplos de la fusión entre tradición cristiana y herencia pagana. Se mostraba cómo las antiguas narraciones heroicas, los mitos celtas y las búsquedas espirituales fueron encontrando nuevas expresiones dentro de la literatura medieval, dando lugar a relatos que todavía hoy forman parte del imaginario europeo. La sesión terminó invitando al público a contemplar la Edad Media no como una época de ruptura, sino como un largo proceso de diálogo cultural en el que viejos dioses, héroes y símbolos siguieron dejando su huella bajo nuevas formas religiosas y culturales.