El jueves 20 de febrero a las 19 horas, el Salón Sorolla del Ateneo Mercantil de Valencia se llenó hasta la bandera con motivo de la presentación del libro de Ángel Berlanga Gago El toreo de postguerra visto por Finezas (1939-1941), cuarto volumen de la colección Finezas, diseñado por Eugenio Simó y editado por el Centro de Asuntos Taurinos de la Diputación de Valencia.

Entre los asistentes se encontraban Toni Gázquez, director del Centro de Asuntos Taurinos; Pepa Rodríguez, coordinadora de la Plaza de Toros de Valencia; representantes de la familia Finezas; Ximo Ródenas, presidente de la Federación Taurina Valenciana, y el maestro Vicente Ruiz El Soro. Como preliminar y por gentileza de la Diputación de Valencia, se obsequió a los asistentes con un ejemplar de la obra.

En la mesa presidencial, el autor estuvo acompañado por Paco Roger, coordinador de la Tertulia Taurina del Ateneo Mercantil de Valencia, quien presentó el acto. Tras mencionar a las destacadas personalidades taurinas presentes, Paco resaltó en su intervención la relevancia cultural del evento, señalando que en menos de un mes se presentarían en Valencia siete libros taurinos, una clara reafirmación de que el toreo es cultura. También repasó la actividad de la tertulia, fortalecida por la iniciativa de los Jueves Taurinos, que en su primera convocatoria de enero reunió a 52 asistentes, el canal de YouTube de la Tertulia Taurina del Ateneo Mercantil y la cobertura de los actos en la web de la entidad.

Sobre el autor, recordó a su abuelo, cuyos dibujos taurinos fueron publicados en prensa, y resumió su trayectoria en la tauromaquia: licenciado en Periodismo por el CEU, con quince años de trabajo en la revista Aplausos y, tras superar una dura oposición, técnico de la Diputación de Valencia, primero en el SARC y posteriormente en el Centro de Asuntos Taurinos. Actualmente, está a cargo de la renovación de la biblioteca del Museo Taurino y ha publicado numerosos libros sobre la tauromaquia en Valencia, incluyendo el próximo a publicarse Ponce y Valencia.

Ángel Berlanga inició su intervención agradeciendo a los presentes, destacando entre ellos a Toni Gázquez, quien en 2016 promovió la adquisición del Fondo Finezas de fotografía taurina; a Pepa Rodríguez, responsable de la digitalización de las 20.000 imágenes del fondo; a Eugenio Simó por el excelente diseño de la obra, y a la Diputación de Valencia por su apoyo a las ediciones taurinas.

El libro, cuidadosamente editado, se estructura en un prólogo a cargo de Toni Gázquez, un capítulo para cada temporada, una sección estadística y una parte final con la cartelería en color de los tres años, conservada en el Archivo General y Fotográfico de la Diputación de Valencia.

Con un estilo claro, ágil y directo, Ángel Berlanga relató los acontecimientos de cada año.

En 1939, la temporada del resurgir, mencionó los diecinueve días de rehabilitación de la plaza por soldados del Cuerpo de Ejército de Galicia, dirigido por el general Antonio Aranda Mata. Describió la imagen del paseíllo de Marcial Lalanda, Pepe Bienvenida y Juanito Belmonte, quienes el 20 de abril lidiaron toros de la viuda de Villamarta. El segundo festejo fue una novillada con Alcalareño, Antoñito Bienvenida y Manuel Martín Vázquez. Cristóbal Peris, quien había gestionado la plaza hasta el 20 de julio de 1936, retomó la organización de festejos el 30 de abril, con una corrida que colgó el cartel de No hay billetes. En julio se celebraron seis corridas, y en total se realizaron 20 novilladas, destacando Morenito de Valencia y un joven Luis Miguel Dominguín de solo 12 años.

En 1940, un año triunfal, resaltó los éxitos de Manolete, Barrera Cambra y Domingo Ortega, así como el triunfo de Jaime Noain con los Miura y las siete corridas de la Feria de Julio.

En 1941, una campaña de impactos, subrayó la ausencia de Barrera Cambra en las ocho corridas de julio, el gesto de Manolete al apadrinar una campana para la iglesia del Carmen y la presencia de toreros como Mario Cabré y Teodoro García Matilla en las novilladas. Además, mencionó que por las noches la plaza se llenaba con los espectáculos de toreo cómico, donde brillaban Llapisera y el Bombero Torero. En la Corrida de la Prensa se lidiaron diez toros por cinco matadores, y el 19 de octubre se celebró un homenaje a Rafael El Gallo, organizado por Juan Belmonte y E. Pagés.

El autor también citó a los cronistas taurinos valencianos cuya labor consultó en su investigación y compartió algunas curiosidades de la época, como:

  • El uso de banderillas de fuego.
  • La interpretación del himno nacional al finalizar el paseíllo.
  • La lidia de toros en novilladas.
  • Los anuncios en prensa de la empresa avisando que la corrida viene como viene para mitigar protestas por el peso y trapío de los toros.
  • La crítica al abuso de las ayudas de madera.
  • Las dificultades para registrar las estadísticas de trofeos debido a modificaciones en las decisiones del presidente por el puntillero.
  • La muerte de caballos de picar pese al peto, lo que llevó en 1940 a contratar 100 caballos para seis corridas.
  • Un frustrado festejo a plaza partida debido a la tendencia de los becerros a juntarse.
  • El lanzamiento de la llave por el presidente.
  • El trabajo de los cabestros de Visantet el del Puig.
  • El primer uso de altavoces en la desencajonada de 1941.
  • La escasa afluencia de público en un mano a mano entre Domingo Ortega y Manolete, con solo un cuarto de plaza ocupado.

El autor leyó dos anuncios publicitarios llamativos y simpáticos publicados en la prensa, lo que despertó los aplausos del público, que se intensificaron al proyectarse una selección de fotos de Joaquín y Manolo Sanchis Finezas.

Con unas breves palabras de despedida del autor y de Paco Roger, se dio por concluido el acto.

En la tertulia del 27 de febrero se presentará el libro de Jesús Moya Casado De toros, hombres e historia, publicado por la Federación Taurina Valenciana.

Salvador Chapa

Galería de Imágenes: