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Bruno Gimeno: la verdad y la transmisión de la tauromaquia más joven

11 de diciembre de 2025

La Tertulia Taurina del Ateneo Mercantil de Valencia celebró el pasado 11 de diciembre, a las 18:00 horas, una nueva sesión en su tradicional sala del séptimo piso, reafirmando su condición de foro estable de reflexión, análisis y divulgación de la tauromaquia.


En esta ocasión, el encuentro estuvo dedicado a la figura del joven novillero con caballos Bruno Gimeno, quien regresaba a la tertulia para compartir con aficionados, profesionales y amigos un momento marcado por la sinceridad, el aprendizaje y la cercanía. La asistencia fue notable, con un lleno que evidenció el interés que despierta su trayectoria entre la afición valenciana.


Un proyecto ilusionante y una nueva etapa

Tras su debut con caballos en Cella el pasado 24 de agosto, Bruno Gimeno atraviesa una etapa decisiva en su carrera. El novillero explicó que ha cerrado su ciclo formativo en la Escuela de Tauromaquia de Valencia, un paso que definió como el inicio de un camino de independencia profesional, inevitablemente ligado al esfuerzo, la disciplina y el sacrificio.


El moderador de la tertulia, Nicasio Jiménez, subrayó el carácter ilusionante de este nuevo escenario, tanto para el propio torero como para la afición valenciana, destacando la claridad de ideas con la que Gimeno afronta el futuro y su capacidad para expresar sentimientos, objetivos y método de trabajo con madurez poco habitual para su edad.


Valores, mentalidad y transmisión

Durante la tertulia, Bruno Gimeno dejó patente que el toreo no es solo una cuestión técnica, sino también un ejercicio de fortaleza psicológica y honestidad personal. Con un tono sereno, alternó reflexiones profundas con momentos de humor, respondiendo con responsabilidad a cuestiones que abordaron tanto la dureza de la profesión como las dificultades que entraña dar el salto fuera del amparo de una escuela.


A la sesión se sumó el matador de toros y profesor Víctor Manuel Blázquez, recientemente retirado de los ruedos, quien destacó tres cualidades esenciales en su antiguo alumno: raza, valor y conexión con el público, una combinación clave para atraer a las nuevas generaciones y garantizar el futuro de la tauromaquia.


Blázquez también señaló, desde la experiencia, uno de los retos pendientes en la evolución de Gimeno: la suerte suprema, recordando la importancia de la espada en la carrera de cualquier novillero y la necesidad de superar bloqueos mentales que, en ocasiones, se resuelven con un cambio de enfoque y confianza.


Futuro, ambición y raíces

Consciente de las oportunidades que pueden surgir, Bruno Gimeno insistió en que no tiene prisa ni intención de tomar decisiones precipitadas. Defendió una carrera basada en la paciencia, el realismo y la coherencia, valores que atribuye tanto a su formación taurina como a su entorno familiar, al que reconoció como un apoyo fundamental y una fuente constante de verdad.


En esta línea, el novillero explicó que asume esta nueva etapa con la misma entrega de siempre, sabiendo que la exigencia y el compromiso aumentan, pero también la motivación. Su objetivo, afirmó, es dar siempre el cien por cien en la plaza y recorrer el camino de la ilusión, el sacrificio y la constancia para alcanzar el sueño de vivir la grandeza del toreo.


Una tarde para el recuerdo

La tertulia concluyó con una cálida ovación tanto para Bruno Gimeno como para Víctor Manuel Blázquez, poniendo el broche a una tarde que se hizo breve por la intensidad y el interés de las intervenciones. Desde la organización se invitó a los asistentes a participar en la siguiente sesión, que cerrará el año y contará con la presencia de los propios tertulianos y diversas personalidades invitadas.


Lucas Piquer Amorós

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