La curiosidad ha sido considerada tradicionalmente como el motor del conocimiento, pero también como una pasión capaz de conducir al error, la soberbia o la dispersión. Esta conferencia propone un recorrido por la historia del pensamiento para descubrir cómo filósofos y escritores de distintas épocas han interpretado el deseo humano de conocer, mostrando que la curiosidad nunca ha sido una realidad sencilla, sino una actitud llena de matices y contradicciones.
A partir de la figura del Ulises de la Divina Comedia de Dante, se analiza cómo la curiosidad puede convertirse tanto en un impulso hacia el conocimiento como en una transgresión de los límites humanos. La conferencia revisa la visión de pensadores clásicos y medievales, como Aristóteles, Plutarco, Séneca, San Agustín y Santo Tomás de Aquino, para explicar cómo la curiosidad fue entendida durante siglos como una pasión que debía orientarse adecuadamente y no dejarse llevar por el exceso.
El recorrido continúa con la filosofía moderna, donde autores como Michel de Montaigne, Blaise Pascal, Francis Bacon, René Descartes y Thomas Hobbes ofrecen perspectivas muy diferentes sobre el valor del conocimiento. Frente a quienes convierten la curiosidad en el fundamento del progreso científico, otros advierten de los riesgos de un saber sin límites o de una búsqueda constante de novedades que puede alejarnos de las preguntas verdaderamente esenciales sobre la condición humana.
La conferencia concluye trasladando este debate a la sociedad contemporánea, marcada por la sobreinformación, las pantallas y el acceso permanente al conocimiento. A través de autores como Primo Levi y Martin Heidegger, se reflexiona sobre el papel de la curiosidad en nuestro tiempo y sobre la necesidad de educar la mirada para que el deseo de saber no se convierta únicamente en consumo de información, sino en una auténtica búsqueda de sabiduría y comprensión de nosotros mismos.