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Javi Revert y Spiral de Vi: vinos que reflejan la identidad del territorio

La fuerza de unas raíces, la identidad de unos vinos.
30 de octubre de 2026

El Club de Catas del Ateneo Mercantil de Valencia celebró el 15 de octubre de 2026 un encuentro con Alessandro Manzoni para descubrir los vinos de Javi Revert Viticultor y del proyecto Spiral de Vi.


En nuestra cata mensual de octubre tuvimos la oportunidad de conocer y degustar algunos vinos del reconocido viticultor Javi Revert y de Spiral de Vi, el proyecto que desarrolla junto al enólogo y viticultor Alessandro Manzoni, quien nos acompañó presencialmente durante la sesión.


La Font de la Figuera: paisaje, raíces y pasión por el vino

El proyecto nace en La Font de la Figuera, un territorio con una tradición vinícola milenaria. La presencia romana en la zona, prolongada durante siete siglos, sirve como punto de partida para recordar una relación profunda entre el vino, la tierra y la felicidad.


«Ex terra passio, in vino felicitas»: de la tierra nace la pasión, en el vino está la felicidad.


Una idea que conecta con la manera en que Javi Revert entiende su trabajo: ser «guardián de las raíces». Ambos proyectos comparten el propósito de poner en valor un paisaje, un lugar, las variedades mediterráneas y un patrimonio casi olvidado.

Los vinos de Javi Revert cuentan con valoraciones de entre 94 y 99 puntos Parker: Sensal, 94; Micalet, 96; Simeta, 97; y La Foradá, 99.


Junto a Alessandro, desarrolla también Spiral de Vi, una propuesta centrada en elaborar, en el valle dels Alforins, vinos naturales de variedades autóctonas, con fermentación espontánea y mínima intervención.


Una conversación sobre los comienzos y el futuro

Durante el encuentro charlamos con Alessandro sobre su experiencia en la Toscana y sobre su primer contacto con Javi Revert, que llegó a través de Pep Ferrer, del restaurante Ca Pepico. Conocimos cómo se complementan el conocimiento del territorio, la juventud, la pasión y las ganas de impulsar y consolidar Spiral de Vi.


También repasamos la trayectoria de Javi Revert: su formación como enólogo, su paso por Celler del Roure y el nacimiento de un proyecto inspirado en los viñedos plantados por su abuelo y su bisabuelo, en el que tienen cabida recipientes tradicionales como las damajuanas y las tinajas de barro.


La conversación permitió abordar las dificultades de los comienzos, el reto de mantener los pies en el suelo ante su actual proyección y la visión de cómo podría —o le gustaría— encontrarse dentro de diez años.


El viñedo como punto de partida

Alessandro presentó los antecedentes agrícolas de la zona y las características de los viñedos del valle. Explicó la apuesta de la bodega por el monte alto que envuelve y protege la viña, la escasa intervención en el suelo, la gama de vinos y la nueva estructura de la bodega.


Una introducción que nos ayudó a comprender el trabajo que hay detrás de cada elaboración antes de pasar a la degustación.


Los cuatro vinos de la cata

Spiral blanc 2025

Variedades: macabeo, merseguera, malvasía y chardonnay.

Fermentación espontánea con levaduras autóctonas y crianza en depósitos de acero inoxidable.


Sensal blanco 2025

Variedades: malvasía, merseguera y tortosí.

Crianza en barricas de roble y tinajas de barro tradicionales.


Aljub 2025

Variedad: monastrell.

Crianza de diez meses en tinajas de barro, con un pequeño porcentaje en barrica.


Simeta 2024

Variedad: arcos.

Vino de parcela con una crianza de doce meses en fudre y, posteriormente, seis meses en huevo de hormigón.


Vinos con identidad propia

La cata nos permitió apreciar la singularidad de cada vino y su vínculo con el territorio. Como señalan desde la bodega, detrás de estas elaboraciones hay ilusión, mucho trabajo y paciencia para plantar viñedos en lugares emocionantes.


Una dedicación a las viñas que se traduce en vinos capaces de expresar el paisaje, las raíces y la identidad del lugar del que proceden.

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