Con la presentación del pasado 9 de julio seguimos con nuestra intensa actividad previa a las vacaciones. Contamos de nuevo con la presencia de Voravins, representada por Miguel Donat, sumiller y responsable del departamento de experiencia de clientes, quien se hizo cargo de la cata de la Bodega Casa Castillo.
Tras recordar la tipología de bodegas que representa la distribuidora, haciendo hincapié en la especialización en las llamadas bodegas boutique, pudimos comprobar con satisfacción la ampliación de su catálogo, muestra de que el camino escogido en su día fue el acertado.
También hablamos de la revolución de la desalcoholización de los vinos, o vinos no/low como posible tendencia de redefinición del consumo.
Después entramos de lleno en la presentación de Casa Castillo. Sita en Jumilla (Murcia), la Finca inicia sus actividades en 1.941 como almacén de madera, esparto y hierbas aromáticas y el cultivo de pequeñas parcelas de viñas que se vendían a otras bodegas de la zona. En 1.960 se amplían las plantaciones de viña, almendro, olivo y cereal, aunque se sigue vendiendo a otros bodegueros y comerciantes.
Finalmente en 1.991, Nemesio Vicente Vicente, marido de la hija del fundador, José Sánchez-Cerezo, y padre de los actuales propietarios, decide elaborar sus propios vinos con un espíritu claro y conciso: dar valor añadido y recuperar la historia y la nobleza de una variedad ancestral como la monastrell.
En la actualidad son Guillermina, Julia, Marisol y José Maria Vicente Sánchez-Cerezo junto a un gran equipo, tanto en campo como en bodega, quienes dirigen la propiedad y conservan el legado de su abuelo.
El terruño está condicionado por la dureza de su clima. La ubicación en pleno altiplano de Jumilla contribuye al enorme salto térmico entre el día y la noche, ralentizando los procesos de maduración de la uva y completando perfectamente el ciclo vegetativo.
La totalidad de la uva se cultiva en la propia finca, y la citada variedad monastrell, junto con la garnacha y la syrah, cultivadas de forma tradicional en secano y en vaso, con rendimientos muy bajos, completan el trío de variedades de la bodega.
Una vez finalizada la vendimia, la fermentación se lleva a cabo con levaduras autóctonas, con parte de racimos enteros. Los vinos finalizan en barricas de 500 litros donde hacen la fermentación maloláctica y permanecen con sus lías hasta primavera, para pasar a fudres de 5.000 litros para madurar hasta su embotellado.
Hablamos de la revolución que la bodega ha supuesto para la D.O. Jumilla al transformar la monastrell de una uva históricamente rústica y potente a un estándar de finura, frescura y elegancia mineral, que queda patente tanto en su vino de entrada (Casa Castillo La Tendida) como en su joya de culto (Casa Castillo Pie Franco).
En relación a la garnacha, se ha buscado la máxima expresión de esta variedad atípica en el sureste peninsular, donde destaca especialmente su monovarietal El Molar y su pequeña aportación al magnífico Las Gravas.
Finalmente, con la syrah se ha conseguido un perfil maduro, concentrado y profundamente mediterráneo, dotado de una sorprendente frescura mineral y elegancia floral, destacando su monovarietal Valtosca.
Tras todas estas explicaciones pasamos a catar los siguientes vinos:
- LA TENDIDA 85% monastrell 15% garnacha, de color intenso, carácter afrutado y persistente en boca.
- EL MOLAR 100% garnacha, de carácter goloso, marcado por una amplia frescura y fluidez
- VALTOSCA 100% syrah, maduro y concentrado, destacando por su combinación de fruta negra y aromas tostados.
- LAS GRAVAS 92% monastrell 8% garnacha, de estilo muy mediterráneo, color rojo picota, sabroso, fino, fresco y carnoso a la vez, siendo el vino más mineral de la bodega.
Todo ello, como es costumbre, maridado con una magnífica selección de productos salados y dulces, que hicieron las delicias de todas las personas participantes.
Con esta cata se cerró el ejercicio 2025-26, emplazándonos en septiembre para seguir disfrutando de nuevas experiencias en torno al vino.
Desde el club de catas, felices vacaciones a la gran familia del Ateneo Mercantil de Valencia.