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Tenochtitlan: del mito del águila al sitio final: la historia que cambió México

10 de diciembre de 2025

La conferencia de Valentín García Márquez ofreció una visión completa de Tenochtitlan, ciudad fundada en un islote del Lago de Texcoco y cuya historia no puede entenderse sin separar mito, política y arqueología. Se explicó que su caída en 1521 no supuso la conquista inmediata de todo México, sino el inicio de un largo proceso colonial. Las fuentes sobre sus orígenes son fragmentarias, ya que los propios mexicas reescribieron su pasado por motivos políticos y, más tarde, muchos códices fueron destruidos en época virreinal. Aun así, es posible afirmar que Tenochtitlan fue un Estado complejo, con una sociedad jerarquizada, instituciones sólidas, ejército, leyes y una clara vocación expansiva.


El relato se detuvo en el mito fundacional, recogido en códices como el Boturini, que narra la peregrinación del pueblo mexica guiado por sacerdotes portadores de los bultos sagrados y por la voluntad de Huitzilopochtli. En ese largo camino se produjeron episodios clave: la separación de otras tribus, los primeros sacrificios rituales y el cambio de identidad de aztecas a mexicas. La llegada a la cuenca de México estuvo marcada por la hegemonía tepaneca, que obligó a los recién llegados a vivir como tributarios y mercenarios hasta que una serie de conflictos los empujó definitivamente al corazón del lago, donde la señal del águila sobre el nopal confirmó, según la tradición, el lugar elegido por los dioses.


A partir de ese momento, la charla explicó el espectacular crecimiento urbano y político de Tenochtitlan. Mediante chinampas, calzadas y obras hidráulicas, los mexicas ganaron terreno al agua y transformaron un pequeño islote en una gran capital. La ruptura con los tepanecas en 1428, impulsada por Itzcóatl y la formación de la Triple Alianza, marcó el inicio de una etapa de expansión sin precedentes. La ciudad se integró con Tlatelolco, el Templo Mayor alcanzó dimensiones monumentales tras sucesivas ampliaciones y Tenochtitlan se convirtió en el centro político, económico y religioso más poderoso de Mesoamérica.


El tramo final abordó la llegada de Hernán Cortés en 1519, las alianzas con pueblos enemigos de los mexicas y el choque entre la diplomacia mesoamericana y la europea. Tras la entrada en la ciudad, el cautiverio de Moctezuma, la Noche Triste y el devastador sitio de 1521 —agravado por la viruela—, Tenochtitlan cayó finalmente. Con la captura de Cuauhtémoc se cerró una etapa histórica, y sobre las ruinas de la gran ciudad indígena se levantó la capital de la Nueva España, dejando una huella profunda y duradera en la memoria y la identidad de México.

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