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Heracles, el héroe que viajó hasta el fin del mundo

2 de diciembre de 2025

La conferencia de Bernardo Souvirón arrancó con una introducción muy personal sobre el origen de la charla y la dificultad de abordar en una sola sesión a Hércules/Heracles, uno de los héroes más complejos de la mitología griega junto a Ulises. A partir de ahí, el ponente planteó una idea clave: la distancia entre el pasado y el presente es más frágil de lo que creemos, y conocer el mundo antiguo no es un lujo erudito, sino una forma de comprender mejor lo que somos hoy.


Antes de entrar en el héroe, Souvirón dedicó una parte importante a explicar qué es un mito y por qué no debe confundirse con un “cuento”. Defendió el mito como una explicación imaginativa de la experiencia cuando la razón aún no ofrece respuestas, y como un relato ejemplar que cohesiona una sociedad y se transmite de generación en generación. En ese recorrido destacó el papel de los poetas (Homero, Hesíodo y los trágicos) en la fijación de las versiones míticas y subrayó cómo la escritura “congela” solo una fotografía del mito, que en origen era cambiante y plural.


Ya centrado en Heracles, reconstruyó su genealogía y su nacimiento marcado por la intervención de Zeus y la persecución de Hera, con episodios simbólicos como el origen mítico de la Vía Láctea y las primeras pruebas de fuerza del héroe. El giro decisivo llegó con la tragedia: el ataque de locura que lo lleva a matar a sus hijos y la necesidad de expiar esa “contaminación” (miasma). Desde ahí explicó el sentido profundo de los doce trabajos: no como búsqueda de inmortalidad, sino como un proceso de expiación y aprendizaje de humildad, obedeciendo incluso a Euristeo, un personaje inferior que encarna la humillación pedagógica del héroe.


En la parte final, la conferencia se abrió hacia el Mediterráneo como mapa de viaje y como “paisaje” cultural: Souvirón distinguió entre el lugar geográfico y el paisaje construido por los significados, y situó a Heracles como figura clave en la creación simbólica del mundo griego. Relató especialmente los episodios occidentales vinculados a Gadir/Cádiz y la identificación de Heracles con Melqart, además del jardín de las Hespérides y las columnas asociadas al héroe. El cierre volvió al tono reflexivo: más allá de la aventura mítica, la lección estaría en aprender a mirar los espacios con profundidad —como herencia cultural— para protegerlos del consumo superficial y recuperar, aunque sea por un instante, la relación entre mito, memoria y territorio.

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