El Ateneo Mercantil de Valencia acogió una nueva conferencia de Amando García, quien ofreció una completa y rigurosa panorámica de la pintura española de entresiglos, centrada en la transición entre el final del siglo XIX y los primeros años del XX. Una etapa especialmente fértil, caracterizada por la diversidad de estilos, la calidad técnica y la aparición de algunos de los grandes nombres que marcarían el rumbo del arte moderno en España.
A lo largo de la conferencia, el ponente fue desgranando obras clave de autores fundamentales como Ignacio Pinazo, Joaquín Sorolla, Cecilio Pla, Antonio Fillol, Ramón Casas o Santiago Rusiñol, entre otros, poniendo el acento en el dominio del dibujo, el tratamiento de la luz y la capacidad para captar escenas cotidianas, retratos íntimos y paisajes al aire libre. Especial atención merecieron los pintores valencianos, cuya producción —según subrayó Amando García— alcanza en este periodo algunas de sus cotas más altas de calidad y proyección.
El recorrido incluyó también obras de fuerte contenido social y humano, como Y aún dicen que el pescado es caro, La bestia humana o Triste herencia, que reflejan la sensibilidad crítica de la época y la preocupación por las desigualdades, el trabajo, la enfermedad o la infancia. Junto a ellas, se mostraron escenas de interior, cafés, retratos femeninos y momentos de ocio que evidencian la influencia del impresionismo, el modernismo y las corrientes europeas contemporáneas, sin perder una identidad claramente española.
La conferencia concluyó con una mirada hacia las figuras que anuncian el nuevo siglo, como Pablo Picasso, presente con obras tempranas de sorprendente madurez, y con la reivindicación de autoras como Luisa Vidal, cuya aportación abre el camino a la presencia femenina en la pintura del siglo XX. Una sesión de gran nivel divulgativo que permitió al público del Ateneo comprender la riqueza, complejidad y modernidad de una etapa decisiva de la historia del arte español.